29 sep. 2008

“EL REPOSO DEL INCREIBLE HULK”

De ninguna manera podemos decir que el protagonista de esta historia mide 3 metros, pesa una tonelada y tiene su cuerpo pintado de verde; pero si es un “gorilón” de 1, 93 metros de altura, 126 kilogramos muy bien repartidos y tan solo 20 años.Se lo conoce como “sábalo”, “grillo” o simplemente “Guille”. Su DNI dice que su nombre es Guillermo y se apellida Roán. Es el menor de los famosos hermanos y forwards de La Plata R.C. Concretamente, nos referimos al ala o segunda línea José Manuel Roán, “el mosca” y al “brother” del medio, el segunda línea de nombre de pila Tomás, hijos de otro ex rugbier y primos y sobrinos de gente relacionada con la ovalada, incluido entre ellos, el tremendo “Julito” Brolese.
Podríamos contar mil anécdotas de este chico que debutó en la Primera de su club, hace un par de temporadas como segunda línea y desde que comenzó el presente certamen, se desempeña como pilar derecho. Éste émulo de “la bolsa” Scelzo, pasó a visitarnos por el programa radial DROP AND ROLL cuando todavía no contábamos con este medio de difusión, por lo tanto-nobleza obliga- era hora de registrar su historia con unas líneas. Debido a que ello sería mas que arduo, por la cantidad de cosas que ha hecho en cuanto a rugby respecta, solo me limitaré a decir que ya jugó dos mundiales juveniles con la camiseta de Los Pumas, además de haber integrado varias seleccionados, de toda índole.
Este estudiante universitario, fue al colegio San Luis, pero cuando tuvo que decidir donde jugar, la sangre paterna “canaria”, no le dejó ninguna duda que el tradicional club de Gonnet sería “su lugar en el mundo”.
Como dije líneas arriba, su anterior puesto era de segunda línea, por lo tanto, su referente era Patricio Albacete, pero al seguir creciendo su cuerpo y ya estar complicado con el “ABC” del puesto, que es ser un buen saltador en el line, dijo basta y se mudó a la “cocina del pack”, puesto en el que, incluso, fue seleccionado para disputar su segundo Mundial Juvenil en Gales, lugar clave en esta historia, ya que es precisamente desde ese momento y territorio, donde me propuse hacer pie y relatar una parte no tan conocida, de su, hasta ahora, magnífica carrera rugbística. Debido a que Juan Figallo- salteño de tremendo físico, que incluso estuvo disponible cuando Los Pumas tuvieron muchos lesionados y lo llamaron de urgencia, para estar en el plantel del seleccionado mayor que enfrentó a Sudáfrica- se quedó con la camiseta nº 3, fue que Diego Albanese - y demás entrenadores del Sub 20 “pumita”- decidieron “tirarlo” a la cancha a “Guille” en su viejo puesto de segunda línea, debido a que bajo ningún punto de vista, podían prescindir de su basta potencia y experiencia en la categoría. Así fue como los chicos argentinos salieron victoriosos en varios cotejos, hasta que enfrente aparecieron los All Blacks, que aunque juveniles, muchos de ellos ya son verdaderos profesionales, que juegan los súper torneos del Hemisferio Sur. Hete aquí, que en un momento de dicho encuentro, Guillermo quiso tacklear a uno de los centros- precisamente al inside que tenía la número 12, de los de camiseta negra - y en el furibundo choque, su hombro quedó por demás de maltrecho, hasta el punto que de su propia boca salió un “tuve una lesión en el plexo braquial. Se me estiró el hombro (no se me llego a salir por los músculos) pero el nervio se me estiró tanto, que se me rompieron algunas fibras”. El “sábalo” siguió con su pormenorizado relato .“Seguí una jugada mas, porque pensé que se me iba despertar, pero no, me di cuenta que no controlaba el brazo y salí. Al otro día creo, me hicieron la resonancia, pero no salió nada concreto, porque tenía un edema enorme, así que no se veía nada... Estuve una semana sin mover el brazo, movilidad 0 y de a poco, empecé a sentir dolor, y eso fue un buen síntoma, porque por lo menos sentía algo”
Este muchacho que tiene por hobby el surf y el squash, continuó contando: “De a poco, empecé a recuperarme, ya tengo el 100% de la movilidad, pero me falta un poco de fuerza, ya que hay un nervio que no llega muy bien a dos músculos y los tengo muy débiles.” El médico que lo está atendiendo es el reconocido facultativo Vicente Paús, pero también recuerda la gran mano que le dio Mario Larraín con los trámites correspondientes en la mismísima U.A.R. (Unión Argentina de Rugby) “Grillo” cuenta que tuvo la mejor de las ondas con los otros tres muchachos de clubes platenses que lo acompañaron a Gales a disputar la máxima cita de la categoría. Incluso, relata que “a Mauricio Guidone- pilar “canario”, proveniente de San Juan- lo conozco del club y es un buen pibe, con Tuculet- Joaquín, back clase “A” de Los Tilos- pegué muy buena onda, muy tímido al principio, pero al final se soltó y es un pibe genial. Y con Leibson- Luciano, pilar “marista”, nacido en Florencio Varela - dormía en la misma habitación, así que tenés que tener buena onda, si no, sufrís un mes ahí adentro. Un grupo muy bueno, la verdad. Una vez relatado lo bien que se llevó con los chicos “platenses”, salió el tema de una famosa anécdota arriba de un avión, de la que Joaquín Tuculet, seguramente tiene mucho para contar y reírse, pero como “gran amigo de los amigos” que es “Guille”, prefirió no profundizar, sino dejarla como un “toco y me voy” y demás está decir que respetamos su postura.
Cuando llegó el momento de los agradecimientos a los que lo ayudaron con la lesión, que todavía no le permite volver a las canchas, además de Vicente Paús y Mario Larraín-previamente mencionados- también sacó a la palestra, los nombres de “el pasma” Hugo Montenegro, uno de los técnicos del equipo de primera de los “canarios”, que había asistido al Mundial en calidad de médico del representativo argentino y fue de inestimable ayuda para “el sábalo”, cuando lo llevó al hospital correspondiente, a hacerse la resonancia magnética y preocuparse en todo momento porque no le faltara nada, motivo por el cuál lo definió como “un maestro”. Otro al que también recordó es a “Martín”, alguien de La Plata R.C. y que trabaja en el gimnasio “Memo”. Guillermo está en horas decisivas de saber cuando podrá volver a pisar el verde césped con los cortos y la amarilla encajada en su pecho, ¿tal vez para las semifinales del Torneo Nacional de Clubes?
Pero esto es hacer futurología, cosa que no pretendemos, por lo tanto nos despedimos, ya que el asiduo concurrente a “Mac Donalds” y “rockero de ley”, tenía que partir para la facultad, muy a desgano, pero no quedaba otra.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

grande sabalo!
volve!!
aguante boca!

Anónimo dijo...

GUILLE FENOMENO, VOLVÉ CON TODO A LAS CANCHAS

Master dijo...

muy bueno, sigan asi.
www.rugbyandfitness.blogspot.com

Anónimo dijo...

Muy bueno el reportaje, me gustaria que me enseñes a surfear unas olas algun dia guillermo.

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